Estudiar cambia el mundo: Descubre la Olimpiada Solidaria de Estudio

20 de febrero de 2026

¿Alguna vez has sentido que las horas que pasas frente a los libros solo te sirven a ti? A veces, la rutina de la biblioteca puede sentirse un poco solitaria o carente de un propósito mayor. Pero, ¿y si te dijera que cada hora que dedicas a tus apuntes puede convertirse en agua potable, aulas o libros para alguien al otro lado del mundo?

Esa es la magia de la Olimpiada Solidaria de Estudio (OSE), una iniciativa internacional de sensibilización y educación para el desarrollo que demuestra que el conocimiento es, literalmente, poder para ayudar.

¿Qué es exactamente la Olimpiada Solidaria?

La Olimpiada Solidaria de Estudio es una campaña de sensibilización en la que jóvenes y empresas se alían por una causa común. El concepto es tan sencillo como brillante: 1 hora de estudio = 1 euro. Desde el 23 de febrero al 03 de abril podrás participar

¿Cómo puedes participar como estudiante?

Participar es extremadamente fácil y no te costará ni un céntimo, solo tu tiempo y tu voluntad de hincar los codos. Aquí te dejamos la hoja de ruta para convertirte en un «olímpico solidario»:

  1. Localiza tu «Sala Solidaria»: Busca en tu biblioteca los carteles de la campaña solidaria.
  2. Registra tus horas: en la biblioteca encontraras un QR que te permitirá registrar tus horas de estudio fácilmente
  3. ¡A estudiar!: Haz lo que ya tenías previsto: repasar álgebra, escribir ese ensayo de historia o preparar tus finales.

¿A dónde va tu esfuerzo?

Cada edición de la Olimpiada se centra en sectores críticos como la educación, la salud o el acceso al agua. En años anteriores, gracias al esfuerzo de miles de estudiantes, se han construido escuelas en Senegal, mejorado sistemas de riego en Guatemala o dotado de material sanitario a centros en la República Democrática del Congo. Cuando sientas que el cansancio te gana, recuerda que esos últimos 60 minutos de estudio podrían ser el motivo por el que un niño o niña en otra parte del planeta tenga, por fin, un pupitre donde sentarse.

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